31.01.2018

Toni Erdmann

  Julián de la Llana del Río

Las difíciles relaciones paterno-filiales

Maren Are, guionista y directora de Toni Erdmann, es alemana. Una profesional que con este  su tercer largometraje recupera la esperanza para una cinematografía que sigue sin igualar la generación de los Herzog, Fassbinder y Wenders que hace cincuenta años recuperó el cine de un país que tuvo que renegar de su pasado fílmico para que se olvidase la página negra del nazismo. “En su interior, por señalar dos posibles hilos conductores que ayuden a situar de qué material está forjado Toni Erdmann podríamos señalar dos extremos. De un lado, el hacer de Lamérica (1994), de Gianni Amelio. En el extremo opuesto, cabría recuperar el estar de Cuentos de Tokio (1953) de Yasujiro Ozu. Algo de sus nutrientes arguméntales se dan cita en Toni Erdmann” (ZAPATER, Juan, en Diario de Noticias, 14 de mayo de 2016)

Ines tiene una vida organizada e independiente. Trabaja para una empresa alemana con sede en Bucarest y, de vez en cuando, visita a su familia en Alemania. Un día su padre, Winfield, un hombre bastante singular, se presenta de improviso en Rumanía. Lo único que quiere saber es si Ines es feliz. Pero una pregunta en apariencia tan sencilla no es fácil de contestar para la joven. Ines siente que su padre está trastocando su vida cotidiana pero, al mismo tiempo, le atrae el personaje que se oculta dentro de Winfield, el carismático Toni Erdmann.

Ines trabaja en un ambiente totalmente rodeado de hombres y ha interiorizado ese dominio. Es más, probablemente te considere como uno más de los chicos, pero el problema es que ellos no la ven así. Ines es una auténtica mujer de hoy. Cuando empezó su carrera profesional, estaba convencida de que las mujeres con su decisión ya habían conseguido la autodeterminación y la igualdad; por lo tanto, el feminismo no tenía razón de ser. Cuando dice: “Si fuera feminista, no trabajaría contigo, Gerald”, lo cree de verdad. Ironiza con la paridad y el acoso laboral, y se permite ser sarcástica, incluso sexista, cuando habla de Anca, su asistente. Pero, sinceramente, en ningún momento, la película pretende denunciar el sexismo laboral. Maren Ade se limita a mostrar las cosas tal como son, y el sexismo es una parte del mundo en que vivimos. La directora presenta a su protagonista, Ines, como un personaje moderno de género “neutro”, un poco como un hombre que se permite llorar de vez en cuando y que reconoce que tiene problemas con la figura paterna.

Winfried Conradi (Peter Simonischek) es un hombre con una peculiar forma de enfrentarse a una realidad para nada idílica -divorciado, con una hija ausente y problemas cardíacos-, que utiliza el absurdo como herramienta para desenvolverse en su día a día más cotidiano y para relacionarse ya sea con desconocidos -el mensajero que le entrega los paquetes de correos- como con sus familiares y amigos. Sin embargo, su perro, su madre anciana y sus alumnos de piano son, probablemente, los vínculos emocionales más estables de su vida. (...)

Creditos

Directora: Maren Ade

Guion: Maren Ade

Fotografía: Patrick Orth

Sonido: Patrick Veigel

Dirección artística: Silke Fischer

Productores: Janine Jackowski, Jonas Dornbach, Maren Ade, Michel Merkt

Montaje: Ulrich Herrmann, Andrea Hanke, Georg Steinert

Intérpretes: Peter Simonischek, Sandra Hüller, Lucy Russell, Trystan Pütter, Hadewych Minis, Vlad Ivanov, Ingrid Bisu

Duración: 162 minutos

Títulos relacionados

25.10.2017

25.10.2017

15.11.2017

15.11.2017

31.01.2018

31.01.2018

14.03.2018

14.03.2018

11.04.2018

11.04.2018

16.05.2018

16.05.2018

23.01.2018

23.01.2018

24.01.2018

24.01.2018

25.01.2018

25.01.2018